10/3/16

Peligro, hombres al volante [10-3-16]


 
Peligro, hombres al volante

Contrario a lo que la gente cree, las estadísticas muestran que al manejar, ellas son más cuidadosas que los varones.

De acuerdo a lo que indican las estadísticas mundiales de accidentes de tránsito, el viejo y popular dicho de que ‘mujer al volante es peligro constante’, está mandado a recoger y por el contrario, aplica más a los hombres que a las damas.

Según las cifras acumuladas por la Organización Mundial de la Salud, la mortalidad causada por los accidentes de tránsito en el mundo, es de 27,6 por cada 100.000 hombres y de sólo 10,4 por cada 100.000 mujeres.

Esta cifra impacta, aún teniendo en cuenta que son muchos más los hombres que conducen y que los infantes varones son más propensos a jugar y a sufrir accidentes en la calle.

El estudio de la Organización Mundial de la Salud muestra que por regla general los hombres son más dados a conducir bajo los efectos del alcohol, exceder los límites de velocidad y a manejar de manera imprudente.

Obviamente, esta conducta, que es estudiada, se traduce en mayores posibilidades de sufrir un accidente.

En opinión de investigadores de la conducta humana, como es el caso del doctor Dwight Hennessy, profesor de sicología dedicado a este tema, resulta mucho más peligroso el exceso de testosterona que el del mismo alcohol.

De arreglo a las conclusiones del profesor Hennessy, los hombres tienen una percepción distorsionada de la carretera, a la que ven como una jungla de asfalto en donde gana el más poderoso.

Según lo investigado por Hennessy, para los hombres la conducción se convierte en una cuestión de jerarquía, en donde hay que demostrar quién es el mejor.

Esta conclusión explica el porqué a los varones les molesta que los sobrepasen y por qué ‘apuestan’ carreras cada vez que ven un coche más rápido al frente de ellos.

Una vez que se sobrepasa el auto contendor, los conductores sienten una especie de placer que sólo dura hasta cuando se avista otro coche retador.

Otro especialista que apoya esta teoría, es el doctor Leon James, sicólogo de la universidad de Hawai, quien opina que un hombre en un carro se comporta muy diferente a su manera habitual de ser.

Los estudios adelantados por el profesor James, le permiten concluir que los conductores del sexo masculino se comportan igual que los perros cuando están a bordo de un auto.

Un can por pequeño, manso y miedoso que sea, se convierte en una verdadera fiera tan pronto y como ve a otro perro a través de las ventanas del coche.

Según el doctor Leon James, los hombres al volante se comportan casi de la misma manera.

A esto, contribuye el anonimato que se adquiere al conducir que es a su vez el causante de que los conductores utilicen sus automóviles como caparazones que sirven como escudo agresivo y de protección.

En pocas palabras, las vías son para los hombres una jungla en donde nadie se habla y en donde nadie quiere perder su jerarquía.

Por todo lo anterior y según los investigadores, lo mejor sería que los hombres se abstuvieran de conducir.

 

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