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5/11/16

Estudio vinculó los problemas para dormir con problemas mentales en niños [5-11-16]


Estudio vinculó los problemas para dormir con problemas mentales en niños

Algunos de los problemas incluyen ansiedad, depresión y TDAH, según investigadores.

Existe un vínculo entre el sueño y la salud mental de los niños pequeños, según sugirió un nuevo estudio.

Investigadores observaron los patrones de sueño y la salud mental de 1,000 niños desde que comenzaban a caminar y encontraron que aquellos con trastornos de sueño a los 4 años de edad tenían un mayor riesgo de problemas de salud mental, como ansiedad y depresión, a los 6 años. También descubrieron que los niños con problemas de salud mental a los 4 años de edad tenían un riesgo mayor de sufrir trastornos de sueño a los 6 años de edad.

Sin embargo, debido al diseño del estudio no fue posible para los investigadores demostrar que los trastornos de sueño provocan problemas de salud mental o viceversa; los investigadores solo pudieron mostrar una asociación entre estos factores.

El insomnio fue el tipo de trastorno del sueño más común. Este se diagnosticó en casi 17 por ciento de los niños de 4 años de edad y 43 por ciento a los 6 años de edad. El insomnio aumentó el riesgo de ansiedad, depresión y trastorno de déficit de atención con hiperactividad (attention deficit hyperactivity disorder, o TDAH) a los 4 años de edad y el riesgo de problemas de comportamiento a los 6 años de edad, según los autores del estudio.

Los niños con ansiedad, depresión, TDAH y problemas de comportamiento a los 4 años también tuvieron un mayor riesgo de sufrir insomnio a los 6 años de edad, dijeron los investigadores.

Los hallazgos fueron publicados recientemente en la revista Journal of Developmental and Behavioral Pediatrics.

"Es común que los niños tengan periodos en los que duerman mal, pero para algunos niños, los problemas son tan extensos que constituyen trastornos del sueño", dijo Silje Steinsbekk, autora del estudio y profesora asociada y psicóloga en la Universidad de Ciencia y Tecnología de Noruega, en un comunicado de prensa.

"Nuestro estudio muestra que es importante identificar a los niños con trastornos del sueño para que puedan tomarse medidas remediales. Dormir mal o poco afecta el funcionamiento diario, pero estamos viendo que también existen repercusiones a largo plazo", explicó.

En investigaciones previas, Steinsbekk encontró que los niños de 4 años de edad con trastornos del sueño a menudo muestran síntomas de problemas de salud mental. El nuevo estudio mostró que este vínculo también sucede con el tiempo y en ambos sentidos.

Los investigadores teorizaron que es posible que ambos problemas tengan causas genéticas similares o compartan factores de riesgo.

"Dado que tantos niños sufren de insomnio, y que solo poco más de la mitad lo 'supera con la edad', es muy importante que seamos capaces de proveer a través de la identificación y un buen tratamiento. Tal vez un tratamiento temprano de los problemas de salud mental también puede prevenir el desarrollo de trastornos del sueño, ya que los síntomas psiquiátricos incrementan el riesgo de desarrollar insomnio", dijo Steinsbekk.

10/5/16

Síntomas de depresión en los niños [10-5-16]


Síntomas de depresión en los niños

Durante el primer año de vida

Se pueden presentar varios trastornos que comprometen el aspecto emocional, especialmente si hay privación de la figura materna o ruptura del vínculo con la persona que está más dedicada al cuidado del bebé, lo que se conoce como depresión anaclítica.

Esta condición ocurre cuando la separación dura por varios días y hasta más o menos 3 ó 4 meses. Si antes de este tiempo se modifican las condiciones, se ha observado recuperación de los niños, aunque parece que no es total.

Cuando la privación materna es prolongada y no hay otra persona que establezca un vínculo afectivo permanente con el bebé, se presenta un cuadro conocido como hospitalismo, que se caracteriza por pasividad, expresión facial vacía, indiferencia ante los estímulos, retraso en el desarrollo psicomotor y enfermedades frecuentes.

Otra forma de depresión en esta etapa del desarrollo lo constituye el trastorno del vínculo, que ocurre en los casos en que, a pesar de contar con la figura materna, el niño está abandonado, no recibe afecto verdadero, ni las caricias y estímulos que necesita.

Son niños que no tienen ningún problema físico y, sin embargo, se retrasan en el desarrollo motor, en el peso y la estatura; sus respuestas son bien diferentes ante los estímulos, pues no hacen buen seguimiento visual, no sonríen, no reaccionan cuando se les va a alzar en brazos y las vocalizaciones están muy disminuidas. Además, se aprecia llanto débil, sueño excesivo y marcada apatía.

Niños de uno a tres años

En este periodo, la depresión interfiere con las habilidades que recientemente ha adquirido el niño. Aparecen, entonces, la regresión, la detención del desarrollo en habilidades tales como el lenguaje y la destreza para correr y jugar.

Se observan trastornos en la alimentación y en el sueño y conductas de auto–estimulación, como mecerse o morderse los dedos. En esta etapa el niño puede tratar de aferrarse permanentemente a los padres, debido a la ansiedad que le produce la separación, lo cual se manifiesta con apegamiento excesivo, llanto, negativismo e incapacidad para estar a más de tres o cuatro metros de ellos.

Esta ansiedad de separación, con cierta frecuencia, antecede el comienzo de una depresión.

Entre 3 y 5 años

Se han observado como características de depresión el aspecto triste, escasa actividad, fatiga, alteraciones en el sueño y reacciones de ira más frecuentes que en otros niños de esa misma edad, menos cooperación en las rutinas y cambios en el apetito.

En este período es frecuente el rechazo del niño para ir a la guardería, los episodios de ira, el retraimiento social y la aparición de quejas somáticas como dolor de estómago, de cabeza, reacciones asmáticas o problemas dermatológicos. Algunos niños llegan a tener comportamientos auto–destructivos, manifiestan ideas suicidas o pensamientos reiterativos sobre la muerte.

Niños entre seis y doce años

Los profesores son a menudo los primeros en notar el humor deprimido o la tristeza, el retraimiento y los cambios en el rendimiento escolar. Suele presentarse una impresión negativa de la propia capacidad.

Se observa incapacidad para divertirse, la queja frecuente de ‘estar aburrido’ o de que ciertas actividades le parecen muy tontas y fastidiosas.

Expresa opiniones negativas acerca de sí mismo e, incluso, aparecen ideas suicidas con y sin verdadera intención. Al igual que en las otras etapas de desarrollo y en los adultos, se observan alteraciones en el sueño, la alimentación y la actividad. Presentan mayor tendencia al aislamiento social y respuestas agresivas.

El bajo rendimiento escolar es un síntoma importante, que se asocia a la alteración en la concentración de la atención y la falta de motivación.

Es una etapa en la cual el niño puede verbalizar mejor sus sentimientos y lo hace a través de sus creaciones en el juego, el dibujo y sus sueños. Allí aparecen temas de culpabilidad, frustración, pérdida, baja autoestima, abandono y aún deseo de morir.

Adolescentes

La depresión en la adolescencia, más o menos entre los 12 y los 18 años, debe diferenciarse de los períodos de humor depresivo normales en la edad, lo cual exige cierta experiencia de quien hace el diagnóstico.

En estos casos, el rendimiento académico se ve afectado en forma significativa y persistente, el adolescente puede tener dificultades para ajustarse a los cambios propios de la pubertad, algunos presentan baja autoestima, rechazan su figura y se tornan dispersos y pueden mostrar dificultades en los procesos de abstracción.

Los adolescentes deprimidos resultan más vulnerables al uso de bebidas alcohólicas y substancias estimulantes y, al igual, enfrenta en número mayor ideas suicidas. Por este motivo, es muy importante que padres, profesores y profesionales de la salud tomen en serio los cambios en el rendimiento académico, en el comportamiento y en el estado de ánimo de los adolescentes. Especialmente, en todos aquellos casos en que existan antecedentes de trastornos en la atención, problemas de disciplina, ansiedad, trastorno oposicionista y excesiva preocupación por la figura corporal, con tendencia a la anorexia o a la bulimia.

12/7/15

En los tiempos actuales hay niños con cargas de estrés que supera a los adultos: psicóloga

 
En los tiempos actuales hay niños con cargas de estrés que supera a los adultos: psicóloga

eldiariodedelicias.com.mx.-Evangelina Fuentes Sáenz

Los casos de suicidio, llevan implícitos muchos factores, sin embargo, en los tiempos actuales, resulta importante comenzar a considerar en la prevención de nuestra salud, la mental. Hay niños, con una carga de estrés que supera la de los adultos, dijo la licenciada en Sicología, Flor Corte.

El hecho de ir al sicólogo no representa que la situación se salió de control, sino que se buscan las herramientas, los métodos y mecanismos que permitan tratar las “problemáticas que nos agobian”.

El suicidio se puede derivar de muchas causas: el apego a algo o a alguien, la depresión, la baja autoestima, el estrés, sin embargo, es importante que en los primeros síntomas de cambios de actitud, buscar ayuda profesional. No se trata de buscar en medicamentos controlados la solución, porque eso lo promueven los siquiatras o neurólogos, pero la visita al sicólogo es afrontar en tiempo realidades que pueden modificar conductas. Es verdad que cuando el caso clínico es avanzado se recurre a siquiatras y neurólogos.

Por eso lo importante de mantener la prevención de cómo anda la conducta. Despojarse de ataduras que enferman es saludable. Incluso, cuando se sana la mente se sanan muchas enfermedades del cuerpo, dijo la licenciada Corte.

En el caso de los niños, explicó que hoy en día, los videojuegos han venido a generar en los pequeños niveles de estrés muy elevados, al grado de superar a los adultos. Esto motivado “porque la nana es una televisión o un videojuego”, además, en los hogares no hay vigilancia de conductas, de estados de ánimo, por ello se hace indispensable analizar a los hijos, atender su desarrollo, sus inquietudes, buscar estar cerca y evitar en un mañana decisiones como acabar con su vida, suicidándose.