18/10/17

Mirarse en el espejo produce ansiedad y estrés [18-10-17]


Mirarse en el espejo produce ansiedad y estrés

En el estudio, llevado a cabo por el Instituto de siquiatría de Londres, los científicos descubrieron que las mujeres inglesas observan su reflejo unas 38 veces por día, mientras que los hombres cerca de 18.

Los investigadores buscaron comparar el efecto del espejo sobre los individuos con trastorno dismórfico corporal, TDC, ( la preocupación excesiva y fuera de lo normal por algún defecto), así como en participantes sin el desorden. Para esto reunieron a 25 personas para componer cada grupo y realizaron dos pruebas.

La primera consistió en responder un cuestionario sobre la satisfacción corporal antes y después de mirarse al espejo durante 25 segundos. En la siguiente etapa, los voluntarios tuvieron que analizar su reflejo por 10 minutos y responder a las preguntas una vez más.

Como era esperado, los resultados mostraron que los afectados por TDC pasaron a estar más angustiados con su apariencia en cualquiera de las situaciones.

Sin embargo, contrariando las expectativas de los científicos, el otro grupo también empezó a mostrar señales de ansiedad y molestia al quedarse en frente al espejo durante muchos minutos.

El equipo indicó que esto ese da porque a la mayoría le guste mirarse al espejo, los más saludables no pasan períodos largos estudiando sus caras, debido a que se sienten conformes con lo que ven.

13/10/17

El cerebro y los trastornos alimenticios [13-10-17]


El cerebro y los trastornos alimenticios

Un grupo de científicos descubrió que el cerebro femenino responde de manera diferente que el masculino cuando está expuesto a ciertas palabras relacionadas a la imagen física.

Los descubrimientos podrían aportar una explicación al por qué por cada hombre 10 mujeres desarrollan la anorexia y bulimia.

El estudio, realizado en la Universidad Hiroshima de Japón, aparece en la última edición del British Journal of Psychiatry.

Los desórdenes alimenticios constituyen un gran problema en Gran Bretaña. Se calcula que por lo menos 165.000 personas, 90% mujeres, sufren de alguno y que una de cada 10 morirá por causa de su condición.

Enfermedades mentales

Tanto la anorexia, que implica privar al cuerpo de comida, y la bulimia, un ciclo de hambre y vómito, están estrechamente vinculadas a las enfermedades mentales.

En la actualidad, la mayoría de las muertes entre pacientes psiquiátricos ocurre entre los que padecen de uno de estos dos desórdenes alimenticios.

Pero hasta el momento, no se había encontrado una explicación al por qué las mujeres sufren de estos males.

A pesar de que la composición genética influye de alguna manera, los problemas con la alimentación también pueden ser el producto del estrés en la escuela, depresión y hasta la pérdida de un familiar o amigo.

El último estudio se inclina hacia una causa fisiológica.

Los científicos utilizaron 13 hombres y 13 mujeres y los expusieron a una serie de exámenes en los que se les pidió que leyeran dos grupos de palabras.

Palabras desagradables

Uno consistía de palabras desagradables que describían la imagen física, mientras que el otro era un grupo de palabras neutrales.

A cada persona se le pidió que clasificara las palabras de acuerdo a cuán agradable o desagradable le parecían.

Al mismo tiempo, los investigadores captaron el funcionamiento de sus cerebros, utilizando imágenes de resonancia magnética para medir cuáles partes del cerebro se activaba más durante el experimento.

Los resultados mostraron que, entre las mujeres, las palabras desagradables estimulaban una parte del cerebro llamada la amígdala, que se activa cuando una persona cree que está en peligro.

Pero entre los hombres, esta parte del cerebro mostró poca actividad durante las pruebas. En cambio, usaron una parte del cerebro llamada corteza medial prefrontal, que se vincula a la racionalización de la información.

"La falta de activación en la amygdala entre los hombres sugiere que ellos tal vez no procesen las palabras desagradables sobre la imagen física como información amenazadora, mientras que las mujeres sí lo hacían", dijeron los científicos.

"Nuestros resultados sugieren que los hombres procesaron las palabras de manera más cognitiva que emocional. Por el otro lado, las mujeres las procesaban de manera más emocional".

11/10/17

Deterioro cognitivo en prematuros [11-10-17]


Deterioro cognitivo en prematuros 

El equipo de Neil Marlow, de la Universidad de Nottingham (Reino Unido), ha analizado a estudiantes de primaria que habían nacido con un máximo de 25 semanas completas de gestación en 1995. De 308 niños supervivientes, 241 (el 78 por ciento) fueron evaluados con una edad media de seis años y cuatro meses; 160 compañeros de clase nacidos a término sirvieron de grupo control.


El nacimiento prematuro puede acarrear problemas.

El uso de las pruebas estandarizadas detectó un trastorno cognitivo en el 21 por ciento de los nacidos con extrema prematuridad; sin embargo, este valor se incrementó al 41 por ciento cuando los resultados se compararon con los de sus compañeros de clase. Las tasas de discapacidad grave, moderada y leve fueron del 22, 24 y 34 por ciento; 30 niños (12 por ciento) presentaban una parálisis cerebral incapacitante. Entre los que tenían una discapacidad grave a los 30 meses, el 86 por ciento tenía aún una discapacidad moderada grave a los 6 años.

Se van superando

El avance de la medicina permite que los niños nacidos entre las semanas 22 y 25 de gestación sobrevivan. Aunque el estudio británico revela el lado negativo del desarrollo cognitivo de estos niños a los 6 años, en opinión de Betty Vohr, del Hospital Materno-Infantil de Providence (Rhode Island), y Marilee Allen, del Hospital Johns Hopkins, en Baltimore, el lado positivo del trabajo es que aporta alguna evidencia de que los resultados de estos niños en los test mejoran a medida que crecen. Así, a los 6 años, un 14 por ciento de los que presentaban una discapacidad grave a los 30 meses la habían superado y muchos otros habían rebajado su severidad. Además, cualquier otro grado menos severo de discapacidad a los 30 meses de edad era escasamente predictivo de problemas de desarrollo a los 6 años.

14/7/17

¿Cómo vivir con un andropausico? [14-7-17]


¿Cómo vivir con un andropausico?

En qué se parece un temblor a la convivencia con un andropáusico? No, no se trata de una adivinanza sino de una pregunta seria que se encubre bajo una formulación graciosa”, explica la psicóloga argentina Beatriz Goldberg en su flamante libro ¿Cómo convivir con un andropáusico? Sobreviviendo a la menopausia masculina, de editorial Lumen que a finales de octubre estará en las librerías mexicanas.

“Es que en realidad la andropausia, como la menopausia o la adolescencia o como toda etapa vital que produce cambios a nivel físico y psicológico, provoca un temblor de grado 7 en quien la atraviesa y otro temblor interior en las personas que rodean a quien está viviendo ese periodo crítico. El problema es que mientras que los adolescentes y las mujeres menopáusicas están al tanto de que atraviesan una etapa vital con cambios a nivel fisiológico y psicológico, la andropausia en cambio, no es un tema de gran difusión social ni médica. Justamente por eso, suele suceder que el andropáusico no encuentra disponible una explicación socialmente aceptada para lo que le sucede. Se siente ‘raro’, disminuido, enojado consigo mismo, disconforme con su aspecto, peleado con sus sentimientos. Y, con frecuencia, estas sensaciones de falta de confort consigo mismo las proyecta sobre su entorno inmediato”.

Y su entorno inmediato reacciona a sus actitudes de distintas maneras, pocas veces óptimas. Muchas mujeres, por falta de información, se enojan con ellos, los regañan y no cesan de echarle en cara sus manías. Lo que no saben es que esas manías son la consecuencia de un volcán que se ha abierto en su interior y producen irritabilidad, mal humor, deseo de discutir, hostilidad hacia la pareja y los hijos, pelea permanente con el mundo.

A lo largo de 200 páginas, con un estilo fresco y burbujeante, la psicóloga termina con el mito machista que también las mujeres se encargan de sostener con su silencio o su falta de conocimiento sobre los cambios físicos y psicológicos que sufren los varones pasados los 45 años. Porque es verdad que sobre este tema la sociedad calla. “Si se ha instituido que a una mujer no se le debe preguntar la edad, más aún lo está que los hombres no envejecen con el mismo ritmo”.

Aquí el adelanto de algunos puntos que se destacan a lo largo del libro.

“Siempre joven”
Un andropáusico es, casi sin excepción, un hombre que no puede aceptar que ha envejecido. Y no toda la culpa de su ceguera es de él. La sociedad misma lo ayuda a no ver lo evidente. Hasta ciertos sexólogos varones dicen que la andropausia no es el equivalente masculino de la menopausia porque un hombre no pierde su capacidad reproductiva.

Pero lo cierto es que los espermatozoides también envejecen. Igual que los óvulos, tienen la misma edad del cuerpo que los produce. Lo único que jamás envejece en los hombres es su capacidad de fantasía. Los hombres pueden seguir fantaseando que tienen 20. Nunca dejan de ser niños, dice la autora y se pregunta cómo reconocer que un hombre ha entrado de pleno en la andropausia, y cómo puede una mujer darse cuenta que su marido, su viejo amante, su amante nuevo, su amigo íntimo, su nueva pareja, en fin, ese hombre de más de 45 años que está a tu lado o bastante cerca de ella está atravesando esa etapa crítica.

Aquí va un verdadero identikit de un andropáusico para que las mujeres sepan a qué atenerse: Tiene insomnio, se siente cansado, está deprimido, últimamente tiene algunos desacuerdos con su pene, a veces se ruboriza y tiene calor o está hipersensible e irritable.

Lo suyo, dice la autora, es una caída hormonal normal pero que tiene hondas repercusiones psicológicas. Pero quizá él no se deje ayudar por un psicólogo.

Señas particulares del andropáusico creativo
Es un hombre que sabe reconocer la edad que tiene, no se tiñe el pelo para disimular las canas ni se hace peinados ridículos para ocultar su calvicie.

• No cree que la andropausia sea el fin de la vida, sino el comienzo de una nueva etapa que puede ser tan productiva como las anteriores.

• No supone que una chava de 20 puede contagiarle por ósmosis su juventud.

• Aunque su cuerpo no es el de antes, sus ganas de vivir son las de siempre.

• Es capaz de aplicar respuestas inmediatas ante los nuevos desafíos que le plantea la vida.

• No teme hablar con su pareja de sus sentimientos de pérdida.

• No cree que el hecho de que alguna vez su pene no le responda como a los 20 sea una razón suficiente para hacerse el haraquiri.

• Es capaz de generar nuevos proyectos.

• No vive su vida como si estuviera jugando un “tiempo de descuento”, sino que lo hace en plenitud.

• No se regodea en la autocompasión.

• No le echa a la mujer la culpa de sus problemas.

• No compite con sus hijos.

• No se cree el centro del mundo, por lo tanto, no piensa que éste gira en torno de sus síntomas andropáusicos.

• Puede hacer algún tratamiento rejuvenecedor sin avergonzarse, pero también sin cifrar en él la esperanza de que podrá hacer que el tiempo vuelva atrás.

• Se controla periódicamente y se informa a través de lecturas sobre la etapa que está atravesando. La creatividad es la consecuencia de la inteligencia, y él está convencido de que el conocimiento y la comprensión cabal de cada una de las etapas de la vida ayudan a sobrellevarlas mejor.

• Es un hombre que se deja querer y no gruñe como un oso cada vez que se le pregunta qué le pasa.

Atención: bastará con que un hombre reúna la mitad de estas características para que puedas considerarlo un andropáusico creativo.

Tipologías
Aunque la negación es una característica universal del andropáusico, los hay de diversas clases:

1) El nostálgico: cree que el hábito hace al monje y, en consecuencia, se viste como si tuviera 30 años menos, usa la jerga de los adolescentes y adopta la pose de conquistador con las amigas de la hija o de la sobrina. En tren de confesiones íntimas, es capaz de describirse como un insaciable, un conquistador empedernido, un erotómano descontrolado.

2) El duro: sabe que su testosterona está en baja pero finge que no le importa. Le tiene tanto miedo al ridículo que prefiere autoproclamarse anciano antes que aceptar que puedan ser otros quienes lo rotulen de ese modo. Encara la vida como si estuviera viviendo un tiempo complementario y toma cualquier señal como un indicio indiscutible de que está viejo, gastado, acabado.

3) El cartesiano: considera que la madurez es la hora de la sabiduría y que el saber es la potencia de quienes ya no tienen 20 años y no deja de opinar sobre todo, meterse en lo que no le importa, y sentenciar sobre todo como si su palabra fuera ley.

4) El científico: considera que no hay barrera que la ciencia no pueda superar y echa mano de aparatos de gimnasio, pastillas de toda clase, dietas macrobióticas con pasión fundamentalista.

5) El vergonzante: es un andropáusico que se maquilla la edad pero que pretende hacerles creer a los demás que no se fija en su apariencia A su alrededor comienzan a desaparecer las máscaras capilares y faciales, los tintes de cabello, los catálogos de institutos estéticos para practicarse liposucciones.



7/7/17

Hay una razón psicológica que explica esa necesidad de hacerte selfies

Hay una razón psicológica que explica esa necesidad de hacerte selfies


¿Has pensado alguna vez en todo lo que le estás diciendo al mundo al publicar un simple selfie? Pues la psicología lo tiene bastante claro


elconfidencial.com

¿Recuerdas cómo era hacerse un selfie antes de los teléfonos móviles con cámara frontal? Para empezar, ni lo llamábamos selfie. Eran las autofotos de toda la vida que gracias a las cámaras digitales podías borrar y repetir si no quedabas lo bien que debías. Pero con la llegada de las redes sociales y los móviles de ultimísima generación, los selfies se han hecho un importante hueco en nuestras vidas: desde nuestro Instagram hasta nuestro vocabulario (el diccionario Oxford reconoce ya esta palabra), pasando por el libro de selfies que publicó Kim Kardashian. Sea como sea, parece que la moda del selfie es algo más que una moda porque no tiene pinta de que vaya a desaparecer, sino que se ha convertido en una de las representaciones más importantes de nuestra cultura.

Pero este amor por las autofotos no es casual. La necesidad de hacer y publicar nuestro autorretrato en versión 2.0 tiene, según la psicología, un porqué detrás y, según se dice, el filtro de la realidad que llevamos a cabo es más significativo de lo que parece.

Una investigación llevada a cabo por la Universidad SUNY de Buffalo se dedicó a estudiar la relación entre la autoestima y el uso de las redes sociales para encontrar que las personas que basan su autoestima en las opiniones de los demás son más propensas a publicar selfies. Otros estudios apuntan al narcisismo como un predictor que marca la probabilidad de que una persona publique más o menos selfies. Aunque estas no son los primeras investigaciones que se llevan a cabo en este sentido, ya que un estudio de 2016 publicado en la revista 'Computers in Human Behavior' señalaba que "el narcisismo predice significativamente la intención de los individuos de publicar selfies en sus redes sociales".

Aunque no solo de narcisismo vive la psicología del selfie, sino todo lo contrario. Existe una corriente de psicólogos e investigadores que no están nada convencidos de que hacerse selfies y publicarlos sea un reflejo de una personalidad narcisista y egocéntrica. Pamela Rutledge, directora del Centro de Investigación de Psicología de los Medios en esta Universidad de Buffalo, señala que el narcisismo puede tener una connotación negativa en estos días, pero no es necesariamente un rasgo "malo". "El movimiento humanista introdujo el concepto de narcisismo saludable”, recuerda Rutledge, “reconociendo que una cantidad de autoamor o autoestima y una evaluación realista de las cualidades y el aprecio por las propias cualidades es necesario para el desarrollo saludable de nuestra personalidad", explica. Según ella, el narcisismo tampoco es un rasgo de todo o nada; hay diferentes grados de ello y aquí no hablamos de narcisismo patológico, que incluso tiene criterios diagnósticos.

A pesar de que los autorretratos han existido durante siglos, su reinvención moderna en formato selfie es relativamente nueva, por lo que a menudo no estamos seguros de cómo debemos sentir o actuar en torno a ellos y sobre todo cómo etiquetarlos. Por ello, es fácil sacar enseguida conclusiones negativas. Pero hay más de un matiz en el porqué nos hacemos y publicamos selfies, que se han convertido en una parte de la experiencia y la cultura humana en la era digital. Según Rutledge, estos son algunos de los motivos por las que nos hacemos selfies:


  • Es una forma de alimentar nuestro deseo de entendernos mejor de una manera visual. "Ves a la gente buscando una identidad diferente, buscando diferentes maneras de mirarse a sí mismos y tratando de entender cómo otras personas ven”, dice Rutledge.
  • La comunicación cara a cara ha dejado espacio para la comunicación pantalla a pantalla. Así, publicar nuestros propios selfies y ver los de los demás es una manera de conectarse con otros a través de la tecnología. "La cantidad de información que va a alguien en una imagen es significativamente mayor de lo que puede ir a alguien en el texto", dice Rutledge.
  • Cuando publicamos selfies, somos capaces de controlar la imagen que estamos comunicando al mundo. "Estás tomando decisiones conscientes sobre la autorepresentación, por ello que esto plantee un dilema moral sobre si está bien o mal demuestra que la gente no está acostumbrada a este nivel de control", concluye Rutledge.

23/5/17

Estrés: La Patología Moderna [23-5-17]


Estrés: La Patología Moderna

Según la Organización Mundial de la Salud, es la epidemia del siglo XXI…

Según un estudio del Ministerio de Salud, en Chile una de cada cuatro personas se siente en un estado permanente de estrés, siendo esta patología más elevada en las mujeres: más del 13% se siente estresada "siempre". Esto afecta la calidad de vida y salud no solamente del individuo, sino de todo su entorno (familiar, social y laboral).

En el caso del trabajo, el estrés tiene un impacto tanto en el ambiente laboral como en la productividad de una empresa. Según cálculos internacionales, cada persona que sufre de estrés representa un costo directo e indirecto -en ausentismo, gastos médicos, pérdida de tiempo y errores profesionales- de US$ 2 mil anuales; y se estima que esta dolencia es responsable de hasta el 40% del ausentismo en el trabajo, pudiendo reducir el desempeño de los empleados en un 70%. En nuestro país, en tanto, el 30% de las licencias médicas se debe a estrés laboral.

La doctora Andrea Chávez, neuróloga del Centro Clínico del Stress y el Dolor, explica que "el estrés es la respuesta del cuerpo a condiciones externas que perturban el equilibrio emocional de la persona", siendo el resultado de este proceso el deseo de huir de la situación que lo provoca o confrontarla violentamente.

Advierte que puede afectar a sujetos de todas las edades y causar problemas de salud o empeorarlos. Por eso es tan importante aprender a manejarlo adecuadamente, y consultar a su médico si se siente estresado. Porque si bien en los tiempos modernos esta patología pareciera ser un aspecto "ineludible" de la vida, existen técnicas y programas especiales antiestrés que ayudan a que las personas aprendan a vivir en paz.

Para reconocer si sufres de estrés, pon atención a las siguientes señales: tensión en el cuello, dolor en la espalda, fatiga, cansancio, decepción, problemas en sus relaciones con los demás, insomnio o ansiedad.

Para terminar con todos los males que aquejan a las personas por el estrés se creó el Centro Clínico del Stress y el Dolor, donde un equipo de profesionales especializados ofrece programas antiestrés diseñados para cada persona. Es relevante considerar que como las causas del estrés son distintas en cada persona, el tratamiento debe ser personalizado.

20/5/17

Los narcisistas con frecuencia brillan en las entrevistas de trabajo, según un estudio [20-5-17]


Los narcisistas con frecuencia brillan en las entrevistas de trabajo, según un estudio

Esto se debe a que pueden presentarse a sí mismos a la mejor luz con comodidad, y convencer a los entrevistadores, informan investigadores

Gustarse realmente mucho a uno mismo puede conferir una ventaja competitiva en las entrevistas de trabajo, sugiere un estudio reciente.

Esto se debe a que los narcisistas, que se sabe tienen una autoestima molestamente alta, son más capaces de hablar y promoverse a sí mismos, lo que proyecta confianza y experiencia a los entrevistadores, explicaron investigadores de la Universidad de Nebraska en Lincoln.

En su estudio de dos partes, los narcisistas puntuaron mucho más en una entrevista de trabajo simulada que personas no narcisistas igual de calificadas.

"Es un ámbito en que está bien hablar bien de uno mismo, sin ramificaciones. De hecho, es lo que se espera", apuntó en un comunicado de prensa de la universidad el coautor del estudio Peter Harms, profesor asistente de administración. "Para decirlo de forma sencilla, los que están cómodos haciéndolo tienden a tener resultados mucho mejores que los que no".

En el estudio, que aparece en la revista Journal of Applied Social Psychology, primero participaron 72 personas a quienes se grabó en video mientras solicitaban trabajo. Mientras que las personas no narcisistas se promovieron menos a sí mismas cuando los entrevistadores expertos las cuestionaron, los narcisistas en realidad aumentaron sus intentos de promoverse a sí mismos, hallaron los investigadores.

En la segunda parte del estudio, 222 entrevistadores expertos calificaron videos de solicitantes con habilidades laborales similares y grados variantes de narcisismo. Los promovían a sí mismos, o sea los que hablaban mucho y usaban "tácticas de zalamería" como sonreír, gesticular y alabar a los demás, recibieron muchas más evaluaciones positivas que los solicitantes igual de calificados que usaron modestia táctica, informaron los investigadores.

"Esto muestra que lo que logra que los (narcisistas) ganen es la forma en que se presentan", apuntó Harms. "Estos resultados muestran lo difícil que es hacer una entrevista de forma eficaz, y lo falibles que somos cuando hacemos juicios en base a entrevistas. No necesariamente deseamos contratar a narcisistas, pero podríamos terminar haciéndolo porque se presentan como personas con autoconfianza y capacidad".

Los hallazgos también sugieren que los entrevistadores deben estar conscientes de las tácticas usadas por los narcisistas, advirtió Harms.

"En general, hallamos muy poca evidencia de que los narcisistas sean trabajadores con un mayor o menor nivel de eficacia. Pero sí sabemos que pueden ser muy perjudiciales y destructivos cuando tratan con otras personas de forma regular", advirtió.

Y añadió que "si todo es igual, probablemente sea mejor evitar contratarlos".
 

16/5/17

Obsesiones [16-5-17]


Obsesiones

La persona que se lava las manos treinta veces al día por miedo al contagio, que es incapaz de irse a dormir sin comprobar repetidamente si ha apagado las luces, que insiste una y otra vez en un mismo pensamiento y que comprueba hasta la extenuación que la puerta está bien cerrada por temor a que le ocurra algo ¿tiene algo diferente en su cerebro que explique este comportamiento? Un grupo de investigadores catalanes ha dado un gran paso en la respuesta a esta pregunta. Después de comparar con técnicas de resonancia magnética en tercera dimensión los cerebros de afectados por este trastorno y los de personas sanas han comprobado que los enfermos tienen regiones alteradas y hecho un mapa anatómico de las alteraciones, conocidas como trastornos obsesivos.

“Las obsesiones”, explica Julio Vallejo, uno de los investigadores, “las padecen todos los pacientes y suelen ser ideas reiterativas y negativas que se impone el sujeto en contra de su voluntad y que reconoce como extrañas. El cincuenta por ciento de los pacientes tienen además compulsiones”.

La investigación demuestra que “en el trastorno obsesivo hay anomalías anatómicas y no es una patología de origen psicológico, por conflictos en la infancia, como se creía hasta hace unos años”, explica Vallejo.

Jesús Pujol y Carles Soriano, investigadores también, destacan que las alteraciones no se ven a simple vista en una resonancia magnética, sino mediante unos métodos de análisis con sistemas informáticos, que son los que dan las diferencias. “Marcamos múltiples puntos en el cerebro y aplicamos modelos estadísticos y matemáticos. Así obtenemos datos objetivos del cerebro mediante una resonancia magnética tridimensional, que abre muchas vías de investigación que facilitan un mayor conocimiento”, dice Pujol.