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9/5/17

Trastorno bipolar: cuando el ánimo se desequilibra [9-5-17]


Trastorno bipolar: cuando el ánimo se desequilibra

  • Se alternan episodios de depresión con otros de euforia
  • El tratamiento empleado suele ser de por vida

Como una montaña rusa. Así de cambiante es el humor de quienes sufren trastorno bipolar, una enfermedad psiquiátrica que provoca oscilaciones extremas en el estado de ánimo. Los afectados suelen alternar episodios de depresión con otros de euforia, periodos marcados por la desesperanza con otros en los que la energía y el optimismo del paciente son desbordantes.

Se calcula que aproximadamente el 1,5% de la población sufre este trastorno que tiende aparecer en la adolescencia o la primera etapa de la edad adulta (entre los 18 y los 25 años) y tiene diferentes formas de presentación. Mientras que en algunos pacientes las fases de depresión y manía son muy marcadas, en otros, los periodos eufóricos suelen ser menos extremos (hipomanía) y no llegan a desligar al paciente de la realidad.

En cualquier caso, los especialistas en Psiquiatría recuerdan que el trastorno se diferencia bien de las oscilaciones normales en el estado de ánimo que cualquier persona tiene a lo largo de su vida.

"En la fase depresiva, el paciente todo lo ve negro, no ve futuro, mientras que en la de exaltación se siente lleno de energía, muy activo, habla con rapidez y puede comportarse de manera distinta a lo normal, por ejemplo derrochando el dinero", explica José Luis Carrasco, psiquiatra del Hospital Universitario Clínico San Carlos de Madrid.

Cuando las fases son muy severas, el paciente puede llegar a tener síntomas psicóticos, explica Elena Sanz, jefa del servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Quirón de Madrid. Puede tener ideas megalomaniacas, delirios de grandeza, como que tiene una misión importante que cumplir o que posee poderes especiales. También pueden aparecer alucinaciones.

La violencia, subraya esta especialista, no suele ser característica en estos pacientes. "En la fase depresiva, si utilizan la violencia suele ser contra sí mismos; y en la fase de manía, si tiene un delirio de que le persiguen puede usarla como autodefensa, pero no es lo habitual", aclara Sanz, quien remarca que "la violencia ejercida por pacientes mentales es menor que la que se registra en la población general. No se puede establecer una correlación".

Generalmente, cuando se diagnostica la enfermedad, se suele indicar un tratamiento para intentar controlar las oscilaciones y evitar los episodios de manía o depresión. "Entre los tratamientos estabilizadores del estado de ánimo es común utilizar el litio, con buenos resultados. También se emplean fármacos antiepilépticos, como la carbamacepina, entre otros, siempre monitorizando las dosis y la respuesta", señala Sanz.

Si se da una recaída, se suelen indicar medicamentos específicos, como antidepresivos si el estado de ánimo es muy bajo o antipsicóticos, que también son útiles para la estabilización del estado de ánimo, en caso de una fase maniaca.

Sanz y Carrasco coinciden en señalar que el tratamiento con fármacos estabilizadores del estado de ánimo "suele ser de por vida", precisamente porque esta es una enfermedad fásica que 'reaparece' en el tiempo.

Sin embargo, en algunos casos, como cuando no hay antecedentes familiares, el paciente ha estado asintomático durante un largo periodo de tiempo y su funcionamiento social y calidad de vida son buenos "se puede plantear retirar la medicación y observar, aunque no es lo habitual".

"En general, con la medicación, la mayoría de los pacientes pueden llevar una vida normal", apunta Carrasco, quien subraya que la psicoeducación es muy útil en la evolución del paciente. "Educar al afectado a conocer su enfermedad, a distinguir los primeros síntomas ayuda a un mejor pronóstico", señala.

Aunque no se conocen bien sus causas, sí se sabe que el trastorno bipolar, que afecta por igual a hombres y mujeres, tiene una alta heredabilidad. Las posibilidades de padecer el trastorno aumentan hasta un 20% si se tiene un familiar de primer grado con la enfermedad.

20/1/17

Estos son los grandes mitos del trastorno bipolar

Estos son los grandes mitos del trastorno bipolar

La bipolaridad se distingue por tener cambios de humor muy bruscos y repentinos sin nada aparente que provoque que se manifiesten.

informe21.com

Sin embargo, esto no lo define completamente. Hay grandes mitos del trastorno bipolar que es conveniente conocer.

A veces utilizamos la mención a este problema de una forma poco correcta y sin pensarlo demasiado.

Tal vez te suenen expresiones como “tu amigo parece bipolar”, “¿por qué te pones así? Pareces bipolar”.

Los grandes mitos del trastorno bipolar



Solo afecta al estado de ánimo


Cuando empleamos las frases ya mencionadas estamos haciendo referencia a las emociones, porque pensamos que este trastorno solo les afecta a ellas.

No obstante, este es un grave error y uno de los primeros mitos del trastorno bipolar.

La persona que lo sufre también padece cambios y alteraciones en su juicio racional, dificultades de concentración y de memoria.

Asimismo, también puede tener problemas de apetito sexual y cambios en sus niveles de energía. Esto incentivado puede provocar depresión y una baja autoestima.


No pueden llevar una vida normal


Esto es completamente falso. Las personas que sufren trastorno bipolar pueden llevar una vida normal. ¿Te suena la cantante Demi Lovato? A esta famosa se le diagnosticó la enfermedad.

El problema de este trastorno no es una explosión sin motivo en determinados momentos, ni un bajón repentino en otros.

Mentiríamos si no dijésemos que se necesita ayuda. Es muy complicado, aunque no imposible, lograr el equilibrio por nosotros mismos.

Sin embargo, ser conscientes del problema, practicar yoga y otras actividades que puedan hacer nuestra mente más flexible y controlada puede ayudarnos.


El trastorno bipolar no son más que cambios de humor normales

Muchas personas creen que el trastorno bipolar puede equiparase a los cambios de humor que alguien puede tener cuando un ser querido fallece, se entristece porque no le ha ido bien un examen u otra situación cotidiana.

No obstante, hay una gran diferencia en todo esto. Los cambios de humor en la persona bipolar alteran su día, sus capacidades y son más duraderos.

Por ejemplo, puede que a ti la lluvia te ponga triste. Pero a una persona con este trastorno ver llover puede llevarla a sufrir depresión.

Igualmente, quienes lo padecen pueden perder su trabajo porque no logran levantarse de la cama y llegar puntuales por mucho esfuerzo que le pongan. Y todo esto debido a que se han levantado tristes o con pocos ánimos.


El suicidio no es un gran problema


Sin embargo, una gran mayoría de ellas necesita llevar más lejos todo esto con el fin de “intentar” poner fin a esa vorágine emocional que siente con dolor físico.

Solamente de esta manera logran distraerse y obtener el control que necesitan. No obstante, a veces se les va de las manos.

Por lo tanto, este es otro de los grandes mitos del trastorno bipolar. Debemos tener especial cuidado con este aspecto.


Las personas con trastorno bipolar son débiles


Muchas personas que sufren trastorno bipolar pueden no buscar ayuda debido a este mito que nos hace sentir débiles si no podemos ni somos capaces de controlar nuestras emociones.

Sin embargo, tener depresión, ansiedad o cualquier otra enfermedad no nos hace más débiles que los demás.

Es como si pensáramos que por tener más accidentes que otros (caídas, choques, etcétera) tuviéramos menos suerte o fuéramos más patosos que otros.

El trastorno bipolar simplemente es una condición que puede tratarse para que la persona que lo sufre logre el equilibrio que necesita.

Debemos eliminar de nuestra mente estos mitos sobre el trastorno bipolar que evitan que profundicemos en él y sepamos lo que realmente es.

Creer que alguien que lo padece está loco o puede volver locos a los demás porque no lo entienden no es una actitud madura ante un problema que agota y desgasta a la persona que lo sufre.